El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos en la Categoría: Mail

Esperanza en la especie humana

Porque a veces la especie humana sí tiene cosas de las que enorgullecerse.

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Lo que nunca le debes decir a una madre

SORPRESAMamá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de
máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufa los
artefactos que me mantienen vivo. ¡Prefiero morir!

Porque entonces ésta puede tomar una determinación que te sorprenda de tal modo que casi te mueras del susto…

¡¡Y entonces mi madre se levantó con cara de admiración y me desenchufó el televisor, el DVD, el Disco Duro Multimedia, el cable de Internet, el PC , el mp3/4, la Play , la PSP , la WII , el teléfono fijo, me quitó el móvil, el ipod, la Blackberry , el microondas y tiró todas las cervezas!!!

¡¡La madre que la parió!!…¡¡¡¡CASI ME MUERO!!!!

Una boda de ensueño

Mira tú que servidor se ha casado por el juzgado y que eso de las Iglesias no es que le llame mucho, pero es que para poder hacer una boda como esta, la acústica necesaria solo se da en las Iglesias, y por tanto, solo en un lugar como ese se podría hacer realidad.

Y como las buenas noticias nunca vienen solas, sino acompañadas de otras si cabe mejores aún, con el vídeo me he reencontrado de nuevo con una vieja amiga de los blogs, en concreto de los Spaces, llamada Alialba y que ha sido quien me ha pasado el vídeo por correo.

Tras rescatarla del pasado y hacerla presente de nuevo, paso a enlazarla tanto aquí en la entrada como en el blogroll de Los de Casa. Y es que de todos los que allí aparecen, junto a Marcelino, ella es de las que más de casa debería sentirse. Un beso enorme cariño, ya estamos de nuevo los Toniteros juntos jejeje.

Y ahora, tras este rollito tierno, os dejo con algo que sí que es tierno de verdad. Una preciosidad de video que no me resisto a publicar hoy.

Los preservativos Catalanes

He recibido vía mail un documento de incalculable valor, en el que se relata como la Generalitat Valenciana le vendió a la Catalana cien mil condones para el posterior apogeo sexual de dicha comunidad autónoma.

El caso es que un día estaba el Presidente de la Generalitat Valenciana tomándose un refresco en lo alto de Micalet, cuando del bolsillo de su americana tronó el himno de la Comunidad Valenciana anunciándole que al teléfono alguien le requería.

Al otro lado del teléfono se encontraba Montilla, Presidente de la Generalitat Catalana, que desesperado ante el cierre de todas las fábricas de condones en su comunidad, se encomendó a la buena voluntad de Valenciano, para dar solución a la acuciante crisis amorosa que su territorio estaba a punto de sufrir. Así que se dispuso a proponerle el extraordinario pedido al Valenciano, a sabiendas que ante tamaño negocio la respuesta sería afirmativa.

Tras realizar el pedido y ante la no sorpresiva respuesta afirmativa del Valenciano, el Catalán decidió tentar de nuevo a la suerte y pedir un par de cosas más. Dos cosas que dejaron al Valenciano con la mosca detrás de la oreja y que fueron tan sorprendentes como faltas del más mínimo rigor científico:

  • Que todos los condones midieran 26 cm de largo.
  • Que todos los condones midieran 6 cm de diámetro.

Ante semejante demostración de ficticia virilidad al Valenciano se le cayó el pelo de golpe y dudando sobre qué responder aseguró al Catalán que estudiaría esas dos condiciones con el fabricante y le daría una respuesta lo más pronto posible.

Un par de días después El Presidente Valenciano llamó al Catalán y le dio respuesta afirmativa tanto al pedido como a las condiciones de largura y anchura de los condones pedidos, por lo que se despidieron sin más y se desearon una feliz legislatura.

Una vez acabada la conversación, al Valenciano le pareció que el Catalán se estaba cachondeando de él con esas dos condiciones y decidió hacerle una visita al fabricante para saber si esas medidas eran estándares o simplemente se las había dado para crear una falsa imagen de extrema virilidad. El fabricante, perplejo como él ante tamañas dimensiones, le dijo que sería extraño que tanta virilidad hubiese pasado desapercibida para los científicos del mundo.

Ante dicha respuesta, el Valenciano le pidió un favor al fabricante: “Si puedes, en cada caja de condones pones esta leyenda, así estaremos todos contentos”. Y acordando esto se despidieron.

¿Sabes qué leyenda es la que Camps le pidió al fabricante? Aquí te la dejo:

Los preservativos Catalanes

He recibido vía mail un documento de incalculable valor, en el que se relata como la Generalitat Valenciana le vendió a la Catalana cien mil condones para el posterior apogeo sexual de dicha comunidad autónoma.

El caso es que un día estaba el Presidente de la Generalitat Valenciana tomándose un refresco en lo alto de Micalet, cuando del bolsillo de su americana tronó el himno de la Comunidad Valenciana anunciándole que al teléfono alguien le requería.

Al otro lado del teléfono se encontraba Montilla, Presidente de la Generalitat Catalana, que desesperado ante el cierre de todas las fábricas de condones en su comunidad, se encomendó a la buena voluntad de Valenciano, para dar solución a la acuciante crisis amorosa que su territorio estaba a punto de sufrir. Así que se dispuso a proponerle el extraordinario pedido al Valenciano, a sabiendas que ante tamaño negocio la respuesta sería afirmativa.

Tras realizar el pedido y ante la no sorpresiva respuesta afirmativa del Valenciano, el Catalán decidió tentar de nuevo a la suerte y pedir un par de cosas más. Dos cosas que dejaron al Valenciano con la mosca detrás de la oreja y que fueron tan sorprendentes como faltas del más mínimo rigor científico:

  • Que todos los condones midieran 26 cm de largo.
  • Que todos los condones midieran 6 cm de diámetro.

Ante semejante demostración de ficticia virilidad al Valenciano se le cayó el pelo de golpe y dudando sobre qué responder aseguró al Catalán que estudiaría esas dos condiciones con el fabricante y le daría una respuesta lo más pronto posible.

Un par de días después El Presidente Valenciano llamó al Catalán y le dio respuesta afirmativa tanto al pedido como a las condiciones de largura y anchura de los condones pedidos, por lo que se despidieron sin más y se desearon una feliz legislatura.

Una vez acabada la conversación, al Valenciano le pareció que el Catalán se estaba cachondeando de él con esas dos condiciones y decidió hacerle una visita al fabricante para saber si esas medidas eran estándares o simplemente se las había dado para crear una falsa imagen de extrema virilidad. El fabricante, perplejo como él ante tamañas dimensiones, le dijo que sería extraño que tanta virilidad hubiese pasado desapercibida para los científicos del mundo.

Ante dicha respuesta, el Valenciano le pidió un favor al fabricante: “Si puedes, en cada caja de condones pones esta leyenda, así estaremos todos contentos”. Y acordando esto se despidieron.

¿Sabes qué leyenda es la que Camps le pidió al fabricante? Aquí te la dejo: