El Mosquitero

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Amentar el límite de velocidad, perdón pero no

Desde hace unos meses se habla de la posibilidad de aumentar el límite de velocidad en carretera. Lo hace el PP ahora que gobierna y lo piden desde hace años las asociaciones de conductores. Se escudan para semejante locura en la modernidad de los vehículos, carreteras y sistemas de seguridad, al tiempo que obvian que la parte más importante para que esos sistemas de seguridad pasivos funcionen correctamente no está preparada para el subidón de adrenalina que dicho aumento de velocidad produce en sus cuerpos.

Si la gente es incapaz de comprender cómo se hace una rotonda. Si no alcanza a entender que el carril central de las autovías existe únicamente para adelantar a los que van por el de más a la derecha y que el tercero por la izquierda es para hacerlo con los del central. Si no somos capaces de hacer un STOP correctamente y los confundimos a diario con un ceda el paso. Si nos pasamos por donde nunca asoma el Sol lo del ámbar en los semáforos. Si nos empeñamos en adelantar al vehículo que nos precede sin importar que nos encontremos a escasos quinientos metros de la salida que deseamos coger. Si damos las largas a quien sencillamente circula a su velocidad porque nos molesta tenerlo delante…

A mi modo de ver las cosas, desde el asiento de un conductor profesional que se pasa el ochenta por ciento de su vida tras un volante, la mera posibilidad de que se le de vidilla a una idea así de descabellada le produce urticaria. ¿Ustedes se han visto conducir? Claro que no. Si lo hubieran hecho, si se hubiesen fijado en cómo lo hacen, seguramente nunca habrían dejado que semejante locura germinara en sus cabecitas.

Ponte el cinturón de seguridad

Os dejo con este magnífico vídeo de una campaña de seguridad vial de no se qué país extranjero, que busca encontrar el impacto emocional que un anuncio de estos se supone que nos inspira a todos, en la emotividad de quienes presencian la pérdida de un ser querido y bohemiamente son capaces de actuar para evitar dicha pérdida.

Una forma diferente de afrontar este tipo de spots destinados a concienciarnos sobre la realidad de nuestra propia fragilidad al volante, que tal vez sí haya dado en el clavo.

Actualización.

Bueno el video ya no está debido a una reclamación de copyright por parte de Neil Hopkins. Así las cosas os dejo otro que más o menos debería tener el mismo efecto.

Actualización 2

Como habéis podido comprobar el primer vídeo ya funciona. Lo he encontrado de nuevo en Islas Cies Blog.

Sobre adelantamientos en autovías de tres carriles.

Una pregunta para todos aquellos lectores que puedan tener carné de conducir pero que hayan olvidado ya con el paso del tiempo algunas de las reglas básicas que el Código de Circulación nos impone a todos los conductores:

¿Que parte de la frase “estás obligado a circular siempre por el carril que más a la derecha se encuentre” no habéis entendido?

Lo digo, más que nada, porque normalmente cuando vamos por autovías de dos carriles para cada sentido situar el carril derecho y el izquierdo es sencillo. Lo que ocurre es que, cuando nos suman un tercer carril, algunos se hacen la picha un lío y creen que ese tercero se añade no para ellos, sino para los vehículos pesados.

Habría que recordar a estos señores, que cuando un pesado circula por la autovía, solo puede pasarse al carril de más a la izquierda en caso de adelantamiento. Pero en caso de que haya tres carriles para cada sentido, en ningún momento el vehículo pesado podrá utilizar el de más a la izquierda puesto que le está totalmente prohibido.

Si usted, querido y amado merluzo conductor, circula a 80km/h por el carril central y un camión, que circula a 90km/h llega a su altura, el pesado se verá obligado a detener la marcha e ir a la suya o, si no le queda más remedio, adelantarle por la derecha.

¿Y saben lo que significa eso?

Pues sencillamente que por culpa de un subnormal de mierda que no se sabe el código de circulación, y aún diría más, que es un paleto integral, al camionero se lo follarán por cometer una infracción y le restarán puntos, mientras que a usted querido imbécil con ruedas no le harán nada, porque incluso los mismos Guardias Civiles cometen la misma infracción que usted.

De momento aún no me han denunciado por adelantar a merluzos por la derecha, pero ya les digo a ustedes que ese día llegará. Y cuando llegue pienso sacar un bazoca y eliminar ipsofacto a ese lastre de las autovías que se llama conductor merluzo de carriles centrales.

Y otra cosa que me pregunto…

No sería bueno que, para que esa gentuza no existiera en las carreteras, nos tuviéramos que someter a un examen de repaso cada cinco años?

Pero no pagando, como seguro que querrán las autoescuelas, sino en un examen citados por la DGT para tal efecto y que quien suspendiera tuviese, en este casi sí, que volver a sacarse el carné de nuevo en una autoescuela.

Pd:

Cuando hablo de vehículos pesados no quiero ceñir el post a estos solamente,sino que creo que reflejan claramente la limitación del vehículo que quiere y no puede adelantar. Por supuesto, la norma la incumplen, en caso de adelantamiento, tanto el que adelanta como el adelantado. Eso si, cuando me pillen os juro que a ese gilipollas se le cae el pelo, o como mínimo me lo como vivo.

Y para más concienciación social de lo que representa cometer una infracción en la carretera, os dejo este documental sobre accidentes de circulación:

Porque recuerda, al final, cuando tienes un accidente, no solo tú eres víctima, los que te rodean y se ven afectados por él también lo son:

El móvil y los coches.

Mucho se ha dicho ya sobre el uso de los móviles por parte de los conductores, y otro tanto se ha hecho por parte de los autoridades para concienciar a los usuarios de que al volante el susodicho aparato debe estar prohibido.

Al igual que con el post del otro día sobre el alcohol, debo remitiros esta entrada a todos vosotros, ya que gracias a Wayerless, he descubierto esta impactante campaña sobre el uso del móvil en la conducción.

Sin duda en el vídeo, que no llega a durar cinco minutos, verás representados todos y cada uno de los momentos reseñables en un accidente. Te aconsejo que lo veas, y que lejos de decir ¡ostas que fuerte!, te conciencies de que eso lo puedes provocar tú mismo con tu móvil.

El alcohol y la carretera

39c7a_alcohol Este fin de semana ha sido trágico en lo que accidentes de tránsito se refiere. Pero lo que más me ha llamado la atención es, que uno de los culpables de un accidente, haya sido un camionero. Y no por ser un camionero, ya que de todos es conocido que por nuestra profesión somos más propensos a este tipo de accidentes, sino porque este señor, por llamarlo de alguna forma, quintuplicaba la tasa de alcoholemia máxima permitida. O sea, iba como una cuba.

Yo, que siendo como soy abstemio lo tengo bastante sencillo, soy contrario a las tasas de alcohol para decidir si sí, o si no, se puede conducir. Pienso que cuando uno se dispone a ponerse tras un volante, la única tasa aceptable es la que da el no beber ni una gota de alcohol. Ni cervezas, ni vasitos de vino para comer, ni nada que pueda inyectar en sangre el menor rastro de alcohol. Lo que se viene traduciendo por un cero miligramos de alcohol en sangre. Y no hablamos de 0’2 no, hablamos de cero patatero.

Si ya tiene delito que un tipo se ponga detrás de un volante cuando sus facultades físicas no son las óptimas, lo tiene más aún el ser un conductor profesional.

El alcohol a la hora de llevar un vehículo debería estar prohibido tal cual. No debería haber márgenes posibles porque son difíciles de controlar por uno mismo. Aunque nos digan que con una cerveza no damos positivo, la realidad es que sí lo hacemos. El detector no dice que tenemos 0’0, sino que podremos estar en 0’1 o 0’2, lo cual quiere decir que nuestras capacidad de reacción ante un imprevisto, aunque levemente, ya se está viendo afectada negativamente.

Mirad, yo paso muchas horas frente al volante y os digo que hay muchos factores que pueden provocar un accidente; desde un despiste, pasando por un pinchazo en una curva, y acabando por un simple reflejo del Sol que nos deje ciegos durante unos segundos. El final, aún sin mediar de por medio el alcohol, es un accidente.

Si a todos esos factores le añadimos el de el Alcohol, sea cual sea la tasa del mismo en sangre, las posibilidades de tener un percance se multiplican exponencialmente.

Los accidentes no solo nos esperan tras una curva, a veces lo hacen en plena recta. Y para evitarlos, nosotros los conductores, debemos estar ya no solo prevenidos y atentos, sino en plenas facultades físicas para reaccionar en el menor tiempo posible.

El alcohol y el volante son totalmente incompatibles. No escondamos esa compatibilidad en absurdas tasas y hagamos caso a la primera regla de cualquier fontanero.

El agua y la electricidad son totalmente incompatibles.

A lo que traducido al volante sería:

El alcohol y el volante son totalmente incompatibles.