El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos en la Categoría: ayuda para el blog

>Del anonimato a la necesidad del nombre real

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Es curioso cómo evoluciona la blogosfera y las herramientas que la complementan a lo largo de los tiempos. Si hace unos años poner tu verdadero nombre al pie de los posts era considerado como algo poco menos que temerario, la actual invasión de famosillos, políticos y periodistas en el mundo dospuntocerista, ha traído consigo la imperiosa necesidad de asegurarse el propio nombre en tantos servicios y herramientas aparezcan, para evitar en lo posible que algún lanzado tocapelotas secuestre la marca personal que es el susodicho y se haga pasar por nosotros mismos.

Hace unos años todo eran seudónimos que escondían la verdadera naturaleza de sus raíces y ocultaban nuestra identidad para preservarla así de una horda de curiosos que pretendieran saber de uno más de lo académicamente aconsejable.

Hoy, dejar tu nombre a disposición de cualquiera en una red social, ya sea tuiter o facebook, es un error imperdonable. Y eso lo están aprendiendo los antes mentados a la carrera. Puede que muchos utilicen estas herramientas para la simple propaganda, pero siempre será mejor que la propaganda la difundas tú, que permitir que alguien en tu nombre se dedique a hacer pensar a miles de usuarios que eres tú y no él quien dice alguna que otra barbaridad.

>El título de los artículos escrito donde toca

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Me sorprende sobremanera esa empecinada obsesión por reinventar los espacios de los artículos en los editores de blogs, que terminan en la ignominia que provoca la indolencia a la hora de ignorar según qué campos de los mentados editores y dejan tanto los artículos como sus hijos convertidos en feeds, en simples pinceladas huérfanas de algo tan elemental como lo es el simple nombre por el que se los conoce.

Si alguno de los que decide publicar en su blog sin utilizar el campo del “Título” justo para eso para lo que fue creado; nombrar el artículo, tuviese la necesidad alguna vez en su vida de enlazar su verborrea hecha letra en otro lugar, se vería en la encrucijada mental de llamarse a si mismo palurdo.

Hay muchos casos de memez bloguera en este mundillo. Muchos de ellos son periodistas profesionales que no tienen ni puta idea de lo que es un blog, pero que sin embargo escriben en uno. Muestra de ello es el incorruptible Santi González.

Señores que no entienden que hay que titular los posts. Si pone “Título” encuadrado en un pequeño rectángulo justo encima de donde suelen escribir sus parrafadas, significa que es ahí y no en otro lugar donde hay que ponerle el nombre al artículo. No en la zona del post. No en los tags.

Tan sencillo como leer además de escribir…

>Emprender mejorar innovar

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En épocas de crisis dicen que los únicos que triunfan son los que finalmente se arriesgan. Los que no saben jugar sobre seguro y deciden emprender viajes difíciles con la única certeza de saber que eso es lo que ellos creen que deben hacer.  Emprendedores, innovadores, personas con ganas de mejorar su propio negocio, ciudadanos capaces de amoldarse a las circunstancias y salir airosos de ellas.

Hoy he decidido seguir por el twitter a una mujer que me ha sorprendido por la Bio que tiene en el mismo: “Creo en las Personas que se Implican. Curiosa. Me interesa todo aquello que me ayude a crecer. Me gusta el Marketing y las Nuevas Tecnologías. ¿Me Ayudas?”. Se llama García Sánchez y lo que primero me llamó la atención de ella no fue más que los apellidos, en el mismo orden que los de un amigo.

Bien, pues tras visitar su twitter he ido directo a su blog. Ya saben que esos son los pasos normales de un servidor para saber si followea o no a alguien. Pues bien, también ahí me ha sorprendido ya que el mismo tiene por nombre “Reaprendiendo” y en el subtítulo un elocuente “Compartiendo Ideas y Conocimientos para Aprender, Desaprender, Reaprender y Adaptarnos al Cambio …Compartimos?.

Y dirán ustedes, no creo que seguir a alguien por el simple hecho de poner dos frases curiosas en su twitter sea una decisión acertada. Pues bien, tienen ustedes razón, eso no es suficiente. El caso es que lo que ha provocado que la siguiera en el twitter y me suscribiera a su blog han sido las propias entradas que hay en él.

En concreto la que me ha llamado la atención en primer lugar ha sido aquella de la que forma parte el vídeo de este post y que enseña cómo se forja un emprendedor en época de crisis.

La carnicería la podéis visitar también en Izarzugaza-Krispín. No os perdáis el vídeo. A mi también me sorprendió la delicadeza con la que se explica este chico. Excelente!

No es normal que servidor recomiende a nadie. Eso ya lo saben ustedes. Y lo normal es que estas cosas uno se las guarde para si mismo. Pero hay veces en las uno siente esa empírica necesidad de comentar un descubrimiento que le es satisfactorio y sorprendente. Puede que en sus posts abuse en demasía de las citas y los trabajos ajenos (nunca completos y siempre claramente vinculados), pero me parece un ejemplo a seguir en esto de re-amoldarse a las nuevas tecnologías.

No es un blog espléndido. Tampoco esperen encontrar a una mega gurú de barrio. Es tan solo un blog escrito por una persona que simplemente me sorprendió por la meta que se puso en la vida y que dio nombre a su bitácora, reaprender. Y esa sinceridad y ganas siempre merecen la oportunidad de ser tenidas en cuenta ¿No creen?

>El secreto de mis posts

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Alguna que otra vez alguien en un comentario o correo me ha dicho que escribía bien, que desarrollaba muy bien los temas que trataba, o que me preparaba muy bien los posts que publicaba, ésta última en un comentario en el facebook. Lo cierto es que la preparación de los posts que realizo antes de publicarlos es directamente proporcional a la nada. Es decir, que no los preparo, sino que más bien los publico tal cual salen del teclado que diariamente aporreo con los dedos índice de cada mano.

En realidad también esto último es mentira, desde hace unos años he aprendido a utilizar, además, los otros dedos. En concreto el anular y el corazón. Incluso he conseguido escribir casi sin faltas de ortografía. El “casi” es importante en esta última frase ya que la misma, sin él, daría lugar a una afirmación fantasiosa que cualquier tocapelotas aprovecharía para lanzármela a la cara a la menor oportunidad. La realidad, esa que constantemente aporrea nuestros globos oculares, es que ni siquiera servidor sabría corregir sus posts de no ser por el santo de todos los bloguers “Santo Corrector Ortográfico”.

Durante años he leído decenas de veces que los posts se debían trabajar a conciencia. Que la mera redacción de los mismos no era suficiente, que hacía falta que tras ellos hubiese un titánico esfuerzo, que les otorgara esa aureola que concede el trabajo bien hecho. He visto siempre cómo, quienes pretendían enseñar a los demás cómo escribir sus posts, acababan enfrentando a sus alumnos a un enorme muro que difícilmente serían capaces de superar.

La realidad, la ineludible realidad, es que el único secreto que hay para que vuestros posts o artículos, como queráis llamarlos, tengan esa impronta que sólo vosotros sois capaces de imponerles, es que cuenten algo que vosotros deseáis de verdad comunicar a vuestros lectores. Y junto con ese secreto, que a todas luces es obvio e insulta a la inteligencia de cualquiera por su evidente redundancia a la hora de exponerlo, hay otro que quizás sí que sea el que determine, que una forma u otra de plasmar los pensamientos, acabe teniendo más éxito que las demás; escribir sin dar por sentado que todos saben a qué te refieres.

O dicho de otra forma, escribir el post pensando siempre en cómo reaccionará el lector cuando se enfrente a él. Contarle cómo se llega a las conclusiones, qué es lo que exactamente se piensa sin dejar lugar para ingenuas especulaciones. Escribirlo contándolo todo, para que quienes acaben leyéndolo, tengan todos los datos que necesiten para poder seguir el ritmo de martillo pilón de tus posts y no se acaben perdiendo entre redundancias, paráfrasis y metafóricas expresiones, destinadas únicamente a rellenar líneas y líneas en blanco cuyo único objetivo no es otro que el de aparentar algo de lo que se carece; una verdadera y sana verborrea.

Diez minutos treinta y cinco segundos. Esto es lo que me ha costado escribir este post. Más o menos la media habitual para los posts de este tamaño. Ni más ni menos. De mi cabeza al blog. Sin filtros. Sin falsas apariencias.  Contando simplemente lo que se piensa. Ese es mi secreto. O mejor dicho, el secreto de todos los que les sean francos.

>Twitter o blog

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Cada vez que me enfrento al parpadeante cursor del editor de blogs, mi twitter y mi Reader están solícitos a su lado. Son tres animales que están condenados a entenderse de por vida. Las únicas tres herramientas que todo bloguer necesita para poder sacar todo el partido posible a la materia gris que se esconde bajo su mata de pelo. Ninguno de los tres se solapa, y sin embargo hay uno que puede llegar a colapsar a los otros dos; Twitter.

Una cosa es tener alguna que otra conversación en twitter. Otra muy distinta es quitarle al blog los minutos necesarios para escribir un buen post, para a renglón seguido dárselos sin descaro a una herramienta que publica twits a punta porrillo.

Mi regla es simple. Primero leo blogs. Después escribo un post. Y tras ello y nunca sin cambiar el orden de los factores, le dedico tiempo al twitter mientras reviso otras lecturas del Reader.

Todo ello lo hago con los pitidos del twitter sonando constantemente de fondo. No molestan, sino que más bien me indican que por ahí fuera el mundo sigue girando sin parar. Eso sí, no los convierto en el centro de mi tiempo frente al ordenador. No mientras mi post está por escribir. No mientras aún no se sobre qué hacerlo. No sin antes leerme algunos blogs de cabecera.

Porque Twitter será todo lo bueno que quieras que sea. Te dará toda la inmediatez que necesites. Te facilitará todo lo que quieras la interacción con los demás. Pero si hay una cosa que tengo clara, es que si no eres capaz de apartarlo a un lado para escribir tu artículo como si el pájaro no existiera, más pronto que tarde tu blog será sólo una birria más de las que pueblan la ya muy empobrecida blogosfera.