El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

El negocio de la energía

Se podría decir, sin miedo a caer en error alguno, que nuestro país está a la vanguardia en lo que a energía eólica se refiere. En otro país, cualquiera con mandatarios con dos dedos por frente, ese importantísimo dato se habría traducido en un incremento en ayudas para el I+D que apoyaran los proyectos basados en esas tecnologías, de forma que éste se convirtiera en uno de los motores tecnológicos que ayudaran a la sociedad a reconvertir su modelo productivo y alejarlo así del ladrillo, el sol y la playa.

Por desgracia para todos nosotros, ese no es el caso. Nuestros gobernantes, en un error garrafal sin precedentes, han decidido suspender las ayudas de las que eran beneficiarias las empresas de energías renovables amparándose en la necesidad de un ahorro exagerado, que como no comience a dar sus frutos pronto, se tornará en la soga que estrangule definitivamente la ya asfixiada economía nacional.

Cierto es que esta decisión del actual gobierno no es más que la continuación natural de otras que el anterior ejecutivo puso en marcha no hace mucho. Y también es verdad que, aunque verdes y supuestamente buenas para el medio ambiente, éstas tecnologías y sus empresas nunca acabaron de salir airosas de los escándalos que las rodearon en lo que a subvenciones y veracidad de rendimientos se refiere.

Pero una vez puestos sobre la mesa todos los datos a favor y en contra de las mismas, queda por determinar hasta qué punto, el hecho de que los ex-políticos pasen a engordar los puestos directivos de sus feroces competidoras, las energías fósiles, se traduce en que las renovables lo tengan tan complicado para dar el salto definitivo.Y ese punto en cuestión lo encontramos, sin comerlo ni beberlo, en los asientos de sus consejos de administración.

Encontrarnos con un Ministro Luis de Guindos, que hasta hace un par de meses cobraba la friolera de 684.000€ por ocupar uno de esos sillones, nos debería llevar a la evidente asociación que dice que el recorte del que antes hablábamos no es más que un sencillo pago agradecido por todos los dineros que éstas le dieron mientras vivía de la empresa privada.

Están las empresas de energías fósiles repletas de ex-políticos, que se saben candidatos a puestos directivos mientras ejercen sus mandatos políticos, y que en consecuencia, complican la vida de toda aquella empresa que ose amenazar la supremacía de sus futuras jubilaciones multimillonarias.

Y mientras los ciudadanos no pongamos coto al negocio que nuestros políticos se llevan bajo mano, nunca haremos de este país un líder en nada más que en el paro.

Anuncios

2 Respuestas a “El negocio de la energía

  1. pepelluis 02/04/2012 en 10:14

    Si un político dedicara su tiempo (jornada laboral) únicamente a la política, otro gallo cantaría.

    • Antonio E. Zafra 02/04/2012 en 10:18

      Bueno ahora mismo sí lo hace, pero lo curioso es que mañana, cuando deje de cobrar del estado, pasará a formar parte de una de esas empresas que ahora protegen…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s