El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos diarios: 03/27/2009

Premio Nacional de Blogs, de entrada no gracias.

Y menos mal que al final dicho premio se ha quedado en agua de borrajas. Uno ya veía a los de siempre, en el Congreso de los Diputados, venga a recoger premios y zarandajas, que al principio serían para los siempre premiados gurús de la blogosfera y que más adelante, en su segunda edición, irían a parar explícitamente hacia blogs de tendencia claramente cercana a la de los que ostentaran el poder en esos momentos.

No amigos, ni me valen las razones Socialistas, ni la de los nacionalismos periféricos para votar en contra de estos premios.

Me basta la seguridad que tenía de que una vez creados, serían utilizados para promover ideas políticas. Me basta solo con ver como han mediatizado media blogosfera con blogs propeperos, prozapateriles y nacionalistas de poca monta. De momento uno no lee ese tipo de blogs, y cuando dicen pertenecer a uno de estos movimientos, servidor los elimina de su propio historial de navegación.

Me basta con un cine progre y politizado como el actual. Me basta con nuevas cadenas televisivas estratégicamente posicionadas hacia un lado de la cámara. Me sobra con la pueril intoxicación que sufre la blogosfera cada vez que unas elecciones se acercan.

Los políticos, esas ladillas que nunca debieron pisar la blogocosa.

Nunca la blogocosa tuvo su nombre tan bien puesto, como el día en el que el primer político hizo acto de presencia. Ver la cantidad de negros que son capaces de escribir por boca de otros, y que luego llegue la SGAE y decida que un CD es una copia pirata, cuando los propios políticos son capaces de estar en dos lugares a la vez, mientras twitean, facebookean y responden a una entrevista televisiva. Y que a eso no lo llamen copia si no capacidad de trabajo.

Esos a los que el pluriempleo les parece bien, cuando en la actualidad media España mira con recelo las listas del paro, en espera de ver sus nombres grabados allí, cual maldición pagana de los años antiguos.

Si, a esos que coparían todos los premios de ahí en adelante, pues la blogosfera es moda y si los premios se los llevan los de izquierdas habrá que ser muy de izquierdas, mientras que cuando se los lleven los de la derecha algunos serán de Pepe de toda la vida del Señor.

No, no me los manden a mi, mándenselos a otro.

Porque los políticos los queremos bastante lejos de nuestros blogs. Si en la entrada de la mañana nosotros éramos los piojos de los alojamientos de archivos gratuitos, estos son perores, son sabandijas que nos miran por encima del hombro, que creen que por haberse abierto un blog le hacen un honor a la blogosfera.

Y se olvidan de lo dicho antes. La blogosfera dejó de llamarse así cuando comenzaron a aparecer los primeros rankings y sobre todo, cuando el primer político vomitó su entrada en un blog. Esa primera vez que un hijo de mala madre decidió evangelizar a los que en ese momento se creían un poder en auge y que ha acabado agonizando por las esquinas.

Porque morir estamos muriendo señores.

Desde hace un par de años hay agoreros que nos traen la buena nueva de que los blogs se mueren. Y es cierto, porque cada vez se habla más de publicidad que de lo que pasa a nuestro alrededor. La blogosfera ha pasado de estar gobernada por un Búho que luchaba por que la publicidad no irrumpiera en los blogs, a un gigantesco anuncio de adsense en el que lo más importante es colocar bien la publicidad y monetizar lo máximo posible ese blog por el que no hemos pagado un duro.

Y claro después pasa lo que pasa.

Que llegan esos del Skydrive y deciden cerrar el grifo. Y algunos se echan las manos a la cabeza porque ahora no les dejan poner sus archivos a disposición de los lectores. Y se olvidan estos buenos señores, de que estaban ganándose un dinerillo a costa de los primeros.

Que es como decía el otro día Obama.

No puede ser que algunos países no hagan esfuerzos y esperen que los esfuerzos de otros los saquen de la crisis…

Y yo lo aplaudo, ¿porque qué derecho tienes sobre algo que no has pagado? Pues ninguno amigo mío ninguno. Y no debes protestar demasiado porque entonces ni si quiera tener un blog será gratuito. Y cuando te quiten eso, también dirás que las grandes empresas quieren silenciar tu voz, porque no te dan una vía para hacerla llegar al resto del mundo.

Pero habrás olvidado que mientras tuviste esa posibilidad, te limitaste a buscar la forma de ganarte unos miserables euros vendiendo tu contenido. Y en aquel momento no te acordabas de que tu blog era un lugar de expresión no, en aquel momento tu blog era la gallina de los huevos de oro, y como tal, lo que querías era oro, no ideas u opinión, solo ansiabas ese vil metal llamado dinero.

Por eso me rio muchas veces de lo que escriben otros.

Hemos perdido miles de horas leyendo una y otra vez una actualización de wordpress, pagerank y demás, y no hemos aprovechado esa inercia del principio para potenciar los blogs como medio de comunicación. Y ahora hasta los mismos periódicos digitales tienen sus propias plataformas de bitácoras. Y todas ellas copadas por sus articulistas, que además de cobrar por escribir en el periódico, lo hacen también por estampar su firma en el blog.

Alguna vez nos creímos el quinto poder y pensamos que los medios tradicionales temblaban solo con oír la palabra blog.

Pero nos han ganado por la mano. Aunque más bien por el bolsillo. Ellos sabían que con treinta monedas de plata nuestra alma estaría vendida. Y no es que hayan pagado las treinta, es que ni si quiera han dado una.  Hemos pasado de escribir lo que ocurría en nuestra calle a limitarnos a recopilar decálogos sobre como monetizar el blog. Quisimos hacernos ricos haciendo exactamente lo mismo que millones de personas a la vez,y lo único que hemos ganado son dos gigantescos callos,  sitos los susodichos uno en cada uno de los dos dedos con los que aporreamos el teclado.

No nos den más premios señores. Y menos de parte de los políticos. Porque un regalo de un político suele tener un precio infinitamente mayor en la vuelta que en la ida. Y que sepan ustedes, que en la ida pagaron ellos y la vuelta es cosa nuestra.

Los blogs, los piojos de los alojamientos de archivos gratuitos.

A comienzos de esta semana este blog se paró. Quedó literalmente congelado por culpa de un cambio de urls de Skydrive, que provocó que los scripts que hacían funcionar la mayoría de adornos del blog, tales como el Sitemap o la barra de navegación, dejaran de hacerlo y por tanto el blog quedara asquerosamente descuadrado.

Blogger no permite alojar archivos en sus servidores, y es blogger y no Microsoft (dueño de Skydrive), quien tiene la culpa de esto.

El caso es que, desde que Skydrive decidió hacer un cambio de Urls, todos los blogs de ayuda habidos y por haber, se han visto desbordados por muchos lectores que les piden soluciones inmediatas.

Es lo que pasa cuando una legión de bloguers se pone a recomendar algo que de momento es gratuito en Internet, que al final todo se jode. Microsoft habrá pensado…

…joer con el ancho de banda, se lo están comiendo estos pardillos con sus ventanas modales y demás chorradas…

Y en cierto modo tienen razón.

No se puede estar diciendo un día si y otro también que Microsoft es malo malísimo y después pretender que este te preste un servicio que tu propia plataforma te niega.

Todos deberíamos aprender a crear nuestros blogs sin demasiada dependencia externa. Por ejemplo, os dejo con el caso de Beto. No es un ejemplo que me guste, pero si que ilustra muy bien lo que quiero decir.

Su blog, tras fallarle Skydrive, no existe. No hay música, no hay letra, no hay nada de nada. Se pegó una panzá a trabajar cambiando enlaces de uno en uno, y cuando ya había acabado de modificarlos fue Microsoft y le volvió a cambiar las direcciones.

Su blog depende excesivamente de alojamientos externos.

Y como depende en exceso de fuera, el blog no es suyo, si no de quien tiene el contenido. Ahora le han cambiado sus enlaces, pero también podrían decidir cambiar la política de alojamiento, y como no pagó por el servicio, retirárselo sin pedirle explicaciones ninguna. El ancho de banda es suyo, el almacenamiento también. Y lo único que hicieron fue prestarte sus servicios, nada más. No hay contrato, no hay palabra, no hay nada de nada.

Y si con un blog quieres ganar dinero, esa dependencia debe ser nula. Y él nunca lo comprendió así. Para ganar dinero de una forma justa en los blogs, lo mínimo es que tu blog te cueste dinero, tener un alojamiento y un dominio propios. No vale ganar dinero a costa de los servicios que otros te ofrecen gratuitamente, porque estos siempre tendrán derecho a negártelos.

Ahora esa será su única solución, ya que si todos los que huyen de Skydrive lo hacen hacia Google Sites, ¿cuanto creéis vosotros que estos segundos optarán por esa misma medida?

Servidor ha optado por la solución sencilla, eliminar la totalidad de scripts externos del blog.

Procurar que el blog no dependa de ningún lugar externo es una buena forma de luchar contra el desamparo que algunos padecen en estos momentos. Queda bonito el blog mientras los servicios funcionan, pero cuando dejan de hacerlo nos quedamos solos y tirados como si de una colilla se tratara.

El mismo JMuir nos dice que los scripts pueden estar alojados en nuestras propias plantillas, y eso es una solución bastante buena para nosotros, pero en el caso de los archivos mp3 y vídeos blogger deja bastante que desear.

Cuantas menos cosas dependan de fuera mejor.

¿Y qué quiero decir con todo este rollo?

Pues que si nosotros no somos los guardianes de nuestros archivos, el paso del tiempo nos demostrará que tampoco somos sus dueños. Y si nuestros blogs dependen en demasía de lugares ajenos al mismo, al final acabaremos estrellándonos contra la implacable realidad de sabernos abandonados por los que un día nos dijeron que nos dejaban un poquito de su ancho de banda para que nos creyéramos auténticos webmasters, y luego nos abandonaron porque una crisis financiera les dijo que debían quitarse los piojos de la cabeza.

En mi vida me he sentido tan piojo como esta semana. Pero ya no lo soy, ahora solo chupo la sangre de una sola cabeza, la de blogger.