El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos diarios: 03/15/2009

Yo soy del Valencia CF

Ya veis mis queridos amigos, yo soy de un equipo que alguna vez ha ganado algo, pero que en la inmensa mayoría de sus noventa años de historia ha sufrido para estar entre los ocho primeros equipos de la tabla de clasificación. Incluso podría decir que con él, mi Valencia CF, he sido también un aficionado de segunda.

escudo del valencia Ya veis, uno no sirve para ser del Madrid o del Barcelona.

Podría ser muy fácilmente de uno u otro. Bueno miento, en caso de tener que elegir sería del Madrid, pero no es ese el caso. No sirvo para eso. A mi no me llama la seguridad de saber que todos los años celebraré un título, una copa, una liga, un fichaje extraordinario. Pero no sirvo.

Podría muy fácilmente acostumbrarme a escuchar por la tele hablar de mi equipo, aunque la noticia fuera una de esas chorraditas que lo son solo por ser protagonizadas por los directivos o los jugadores de dichos equipos. Pero no sirvo.

También me acostumbraría enseguida a que cada Domingo, en algún lugar de mi querida España, el partido que estuviera a punto de celebrarse fuese uno de los más importantes de la temporada. Pero no sirvo.

Podría acostumbrarme a que todos los jugadores del mundo quisieran jugar en mi equipo. A que cada vez que algún jugador de los equipos rivales despuntara, el runrún de la prensa deportiva comenzara a emparejarlo con mi equipo. A la indefensión de los equipos humildes, ante la querencia de mi presidente por uno de jugadores. Pero no sirvo.

Aprender a jugar siempre en Champions. A que las televisiones se pelearan por ofrecer los partidos de mi equipo. A estar seguro de que al menos una vez cada dos semanas este fuese en abierto. A ir al bar y que este estuviera lleno de peña deseando que el partido diera comienzo. Pero no sirvo.

A que mi equipo apareciera siempre entre los mejores clasificados de la UEFA. A que mis jugadores fuesen la columna vertebral de cinco o seis selecciones nacionales. A que cualquier entrenador se prostituyera para entrenarlo. Pero no sirvo.

A mi lo que me gusta del futbol es la incertidumbre.

Me gusta cuando la euforia de decenas de años emerge con furia desde miles de corazones porque han ganado un título. Sentir ese orgullo de saber que has peleado de tú a tú con otro equipo que es mil veces mejor. Descubrir una vez en la vida que no eres el único seguidor de ese equipo del que parece que nadie es. Eso es lo que me gusta.

Me gusta sentirme orgulloso de un equipo que se deja el alma en el campo. Ver que corre, que se deja la piel, que se desvive por ganar, que llora cuando pierde. Pero es que eso ahora tampoco lo tengo.

Sigo siendo del Valencia, pero este ya no es el equipo que me hizo renunciar a todo lo demás.

Ahora los jugadores son solo niños ricos que ni corren, ni sudan, ni sienten vergüenza, ni tienen ganas de ganar. Ahora solo tengo un presidente aséptico, sin pasión, sin ambición. Ahora no tengo nada.

Ayer envidié a los seguidores del Recreativo de Huelva.

Ayer ellos tuvieron esa noche de las que me gusta ser partícipe. Ayer vibraron, lucharon sufrieron y al final empataron. No ganaron, es cierto, pero vivieron el futbol. Eso no lo vivo yo desde que Rafael Benítez se marchó del Valencia. Eso ahora lo viven los seguidores del Liverpool. Ellos son acreedores ahora de esa magia que me enamoró.

Aquí hemos vuelto de nuevo a la era Cuper.

A ese tiempo en el que el equipo vivía en otra dimensión mientras que la afición se aburría en las gradas. A ese tiempo en el que el campo se vaciaba antes de que el partido terminara. A sentirnos inferiores a los demás. A pasar de todo. A cuando no se llenaba ni si quiera para jugar contra el Madrid.

¡ah no! es cierto, eso nunca había pasado hasta ahora.

Desde que se fue Benítez y se quedaron los de siempre hemos perdido el alma. No hay ambición. En vez de sangre en las venas tienen horchata. Desde que se fue Benítez no hemos vuelto a disfrutar en este campo.

Pero seguimos siendo del valencia.

Por todo lo que hemos dicho antes. Por todo lo que nos queda por sentir. Por todo lo que nos queda por ganar. Por todo lo que nos queda por perder. Porque no pedimos ganar siempre. Porque solo pedimos que nuestros jugadores deseen ganar. Porque eso no lo tenemos ahora. Porque solo estamos en una de las muchas épocas de vacas flacas del equipo. Porque no hemos ganado 90 ligas y sin embargo las hemos jugado todas. Porque en noventa años solo hemos ganado veinte títulos. Porque al menos hace unos años, nuestros jugadores sentían el escudo. Porque antes disfrutábamos de ir a Mestalla. Porque lo que siempre nos ha importado ha sido no sentirnos inferiores.

Porque no sabemos ser de otro equipo.