El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos diarios: 03/05/2009

¿Cómo te gustan los blogs?

Los asiduos al blog se habrán dado cuenta que de nuevo hemos tocado algo de la plantilla, algo sobre la forma en la que los comentarios se ven una vez publicados y algo de los colores del theme.

Para quien quiera saberlo, normalmente estos cambios siempre vienen de la mano de tres blogs, los cuales unas veces consiguen hacer sus tutoriales experimentando ellos, y otras referenciando a terceros que ya los tuvieron publicados en sus blogs.

Estos tres blogs son El Escaparate de Rosa, Vagabundia y Pizcos.

Los cambios que suelo hacer en el blog, algo que como todos sabéis me gusta mucho, no suelen ser imitaciones de lo que ellos explican, si no adaptaciones de sus tutoriales, con los que integrar los resultados en el blog y que nada parezca fuera de lugar. Los reinvento, se podría decir, y les doy mi propio toque personal.

rounders Algunos pensarán que este Theme lo he creado yo, pero se equivocan.

Esta es una de las plantillas predeterminadas de bloguer, la Rounders exactamente. Plantilla que me he modificado a mi gusto y que no recuerda en nada a la original. Todo son adaptaciones de los tutoriales que estos tres maestros nos presentan.

Creo que la magia de tunear tu propio blog, está en la posibilidad de crear algo que en ningún momento pueda recordar a otro.

Adaptar, elegir, descartar y acoplar las cosas que los demás dejan escritas en forma de tutoriales, y darles ese toque que hará que la esencia de tu personalidad predomine sobre la de la plantilla predeterminada.

El caso es que a mi me gusta mucho ir cambiando el blog, que no esté siempre igual. Un día me apetece que no haya colores y lo dejo totalmente en blanco. Otro decido que me gustan los contrastes y comienzo a colorearlo. Ahora pienso que estaría bien cambiar la cabecera…en fin, que hago cambios y es raro que el blog permanezca igual dos meses seguidos.

Se que esta es una muy mala forma de administrar el blog.

Que los lectores no son capaces de asociar una imagen con él y que demasiados cambios pueden acabar por desorientar a los visitantes. Pero es que aquí no hay nada inamovible. El blog cambia como cambia su dueño. Un día está triste y otro contento, un día no hay colores y otro parece un precioso jardín en plena primavera.

Hay bloguers que se trabajan un Theme y lo mantienen durante meses.

Eso es algo que admiro, puesto que denota que cuando decidieron darle forma al blog, estaban muy seguros de lo que querían y lo consiguieron. Yo no tengo esa capacidad.

Y así, entre cambios y cambios, hoy me he preguntado ¿Cómo le gustan los blogs a la gente?

Ya se que muchos diréis que os gusta leer a los bloguers, no admirar sus Themes, pero apartando esa respuesta políticamente correcta que también yo he ido dando por ahí durante años, os vuelvo a preguntar:

¿Cómo os gustan a vosotros los blogs? ¿Claros?¿Oscuros?¿Con muchas cosas?¿Muy sencillos?¿Recargados?¿Grisáceos o apagados como este?¿Coloreados?¿Uniformes?¿Redondeados?¿Con movimiento?¿Suaves?¿Rotundos?

Estas son solo algunas preguntas, vosotros podéis responderlas.

La responsabilidad de quien da información.

Durante años he escuchado que las noticias, para poder darlas en un medio de comunicación, debían ser contrastadas por diferentes fuentes. Esa es la forma en la que en teoría el cuatro poder, afrontaba su responsabilidad para con los ciudadanos.

corrupcion La prensa siempre ha sido asociada a una palabra, veracidad, y esta hacía que lo que en ella apareciera escrito, fuera tomado como la biblia en verso por sus lectores. Pero mira tu que ahora en la prensa eso de contrastar, eso de veracidad, eso de responsabilidad, ha pasado de moda.

Ahora cuenta más el “si el rio suena, agua lleva”, el “miente que algo siempre queda”, o el “nosotros no tenemos que decir quien nos dice o nos deja de decir las cosas”. Hemos pasado de la responsabilidad de quienes se creían en el deber de informar, a los que se creen en el derecho de decir lo que quieran. Y esa amigos míos, es una asociación de conceptos que solo nos puede traer problemas.

Pongamos el ejemplo de El País y el Caso Gürtel.

Tras unos meses de investigaciones, en las que multitud de detalles han sido filtrados desde un tribunal hacia este periódico en particular, hemos llegado a la espectacular cifra de treinta y cuatro de los treinta y siete imputados puestos en libertad, sin cargos y sin absolutamente una sola pega que ponga en riesgo su inocencia.

Alguno dirá que si, pero que al menos se ha conseguido culpar a tres, cosa que aunque tampoco es cierta del todo, daremos por buena por eso de estar siempre a favor de que aquellos que delincan siempre den con sus huesos en la cárcel.

¿Pero qué pasa con esos treinta y cuatro que quedaron en libertad?

Si, esos que fueron señalados directamente por el periódico en cuestión. Esos mismos, que fueron declarados públicamente culpables, en un juicio paralelo auspiciado por ese medio de comunicación. Esos mismos sobre los que se ha soltado una sombra de sospecha, que hace que aunque no sean ya culpables, nuestras mentes los miren como si sí lo fueran. ¿Qué pasa con esos a los que se ha llamado ladrones, que han visto su nombre en los periódicos y que han sido puestos en libertad?

No fueron culpados por el periódico, dirán algunos, si no llamados a declarar por el juez.

Y si, es cierto eso, pero sus nombres no deberían haber trascendido a la luz pública puesto que estaban, en teoría, protegidas sus identidades por un secreto sumarial, que algún juez y otro redactor de periódico, se saltaron a la torera amparándose en ese dudoso secreto profesional entre chivato y periodista.

El periódico, como portador de una información falsa y adulterada artificialmente, debería ser quien, en una nota pública, pidiera perdón a los acusados por haberles declarado culpables sin pruebas, haber ido mucho más allá de lo que se les decía en las filtraciones, haber enjuiciado y alimentado un juicio paralelo y por fin, haber sido los únicos responsables de las injurias que hacia ellos se han vertido.

La única función de un periódico es la de informar.

Los juicios son parte de las obligaciones de los jueces, no de los periódicos. La información es una de las bases de la civilización, la desinformación, es una de las características de fascismo. ¿En qué lugar nos encontramos? Evidentemente, creo que más cerca de la segunda opción que de la primera.

¿Qué son en realidad los premios BlogOscar?

blogoscar copia La blogosfera entera se ha visto convulsionada por un maremágnum de comentarios y entradas, que hacen referencia a unos premios que una web está otorgando a según qué blogs (en realidad a todos los que pillan por en medio) con el que afirman que el susodicho es uno de los blogs más importantes de la blogocosa.

Hay dos formas de premiar a alguien en la blogosfera:

  • Un meme.
  • Un premio.

Pero si un meme es una forma de dar a conocer aquellos blogs que nosotros elijamos, siempre eso si, referenciando al blog que nos pasó el susodicho, un premio es algo sustancialmente diferente, que es otorgado al bloguer sin que se le pida que este sea pasado o que referencie a ningún lado.

Los premios BlogOscar no son un meme, puesto que no lo podemos pasar. Tampoco son un premio, puesto que se nos pide un enlace y además la inclusión de una enorme imagen con la conocida estatuilla de los Oscar’s.

Por lo tanto ¿qué son realmente estos premios?

Sencillamente son una estafa. Ilmaistro nos cuenta detalladamente qué son y para qué sirven, todos esos enlaces que dicha web está recibiendo de sus premiados.

Son la forma más antigua y sencilla de llenar de spam media blogosfera y además conseguir enlaces entrantes que catapultarán dicha web hacia los primeros puestos de los buscadores.

Así que si a alguno de vosotros os dan un premio, pero os dicen que tenéis que enlazar a una página para que este os sea entregado, decid simplemente no, puesto que lo que ellos llaman “gratis”, en realidad se traduce en “a cambio de un enlace”, y no creo que estemos ninguno para regalar nada.

Os lo digo de otra forma.

Vosotros os trabajáis las entradas, las creáis de cero, las editáis, las publicáis y esperáis que vuestros visitantes las lean, las comenten y en su caso, las enlacen en sus propios blogs. Esto puede hacer que el ritmo de enlaces entrantes hacia vuestros blogs sea lento y lastimero. No es un problema vuestro, es simplemente la forma natural de crecer de un blog.

Ellos, los que están dando esos premios, se limitan a garabatear un banner, os dicen que os dan el premio a cambio de que coloquéis ese banner en vuestro blog, y automáticamente comienzan a lloverles enlaces entrantes. Ellos en unas semanas consiguen cincuenta veces más enlaces de los que vosotros conseguís en un año. Su blog sube como la espuma en los buscadores gracias a los enlaces que le regaláis, y el vuestro se queda exactamente como estaba.

¿Qué sacáis en claro de esto?

Pues que los que han decidido publicar ese banner han sido engañados. Y por tanto estos premios quedan en simplemente una estafa más de las miles que hay en la blogosfera.