El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos diarios: 02/27/2009

¿Como podría solucionar sus problemas el Valencia CF?

F . CALABUIG 26/02/09 FEBRERO . FUTBOL . PARTIDO DE COPA UEFA ENTRE EL VALENCIA CF Y EL DINAMO DE KIEV Soy un aficionado confeso del Valencia. Soy, como algunos dirían, un forofo. Un chico que nunca vio ganar a su equipo nada hasta la llegada de aquel mítico Ranieri y su Copa del Rey, o mejor aún, hasta la llegada del mejor entrenador de la historia del Valencia CF, Rafa Benítez.

Durante años mi único sueño fue llegar a ser terceros en liga.

Ni se me ocurría intentar ganarla, y con aquel segundo puesto a las órdenes de Luis Aragonés el éxtasis estalló. Recuerdo la llegada de aquel señor llamado Paco Roig. Ese hombre sería todo lo que se quiera que fuese, pero en aquel momento levantó a la afición y la convenció de que podían ganar un título. Con él, los tiempos del Tuzonismo y el acomodamiento se esfumaron.

Las salidas de señores como Camarasa, Fernando Gómez o Giner, provocaron una reacción en la plantilla que vio renovadas sus entrañas y rejuvenecidas sus expectativas. En aquel tiempo el campo se llenaba siempre.

entrenadores-quique-rafa Ahora estamos justo en la misma situación de entonces.

Aún recuerdo como tras la marcha de Benítez, Albelda (tipo que no debería jugar más con el Valencia desde aquel día) se despachó con un “Benítez debería estar agradecido al Valencia por haberle permitido ganar títulos”. También recuerdo el “la afición me chupa un huevo de Baraja”. Y como no recordar la espantá de Angulo con el Arsenal.

Tenemos la plantilla llena de gente que no merece jugar, pero que como son jugadores veteranos y son ellos los que manejan los hilos en el club, tienen ganado su puesto en el once. Tipos que hacen corrillos, que les hacen la cama a otros, en definitiva, que buscan sus propios beneficios y se olvidan de jugar.

Pero también hemos tenido entrenadores de pacotilla, al estilo de Quique, defensor a ultranza de sus jugadores y veteranos, que cayeron en la trampa de dar cobijo a un lobo disfrazado de cordero, y al que se comieron vivo cuando ya no les hizo falta.

Entrenadores que durante meses defendieron que sus jugadores tenían un problema psicológico que les impedía jugar bien, que les faltaba confianza y tranquilidad, y a los que el tiempo ha demostrado que lo único que pasaba es que no tenían ni puta idea de jugar al futbol.

Les faltaba la mano dura de Benítez, esa mano que les hizo reaccionar y jugar como debían.

Solo la llegada de otro gran entrenador como Koeman provocó el terremoto necesario para cambiar las cosas en el vestuario.

Con él, los Baraja, Albelda y Angulo desaparecieron del mapa. Pero eso llevó al club a una lucha interna, en la que esos jugadores se hicieron los dueños del mismo y ejercieron su poder para ponerle la zancadilla a su entrenador con la connivencia de sus directivos.

Algunos medios, como Canal 9, llevados por el buenismo hacia su antiguo compañero de filas Quique Sánchez Flores, dejaron pasar durante años este problema. Primero porque el entrenador era Quique, más tarde por que Koeman era el sustituto de su amigo.

ronald_koeman La decisión de Koeman fue atacada no por injusta, si no por tratarse de un clavo ardiendo al que agarrarse para seguir defendiendo a su amigo.

Esta reacción airada del periodismo tradicional para con Koeman, provocó que en el interior de vestuario Che se llegara a la convicción de que tras unos malos resultados se conseguiría echar al entrenador y con ello el poder volvería a donde siempre estuvo, a manos de los jugadores. Y así fue como estos comenzaron a perder partidos y a jugar con la posibilidad del descenso.

Les fue difícil, pero lo consiguieron, Koeman fue destituido, y de rebote el señor que le permitió quitarles el poder también se fue, el presidente Bautista.

La llegada de Soriano y el fichaje de Unai solo han servido para reforzar de nuevo la posición de las vacas sagradas del vestuario. Albelda juega de nuevo todos los partidos, Baraja lo mismo y hasta Angulo ha comenzado a jugar algún minuto.

La limpieza de vestuario comenzada por Koeman ha fracasado por culpa de los periodistas y los directivos apoltronados.

Unos por atacar a quien le quitó el puesto a un amigo suyo, y otros por mantenerse en la poltrona del Valencianismo, han permitido que los jugadores manden de nuevo.

Al Valencia le hace falta una regeneración completa. Habría que liquidar cuentas con prácticamente todos los jugadores que ahora forman la primera plantilla. Solo Maduro, por coraje y por ser quien está jugando en una posición que no es la suya, merecerían seguir en el Valencia.

A los Villa, Silva y Mata, habría que venderlos a quien los quisiera para pagar los despidos de los Albelda, Baraja, Marchena, Angulo y demás jugadores que no merecerían jugar. La limpieza debería hacerse esta misma temporada.

Y como dirán algunos, habría que jugar con alguien ¿no?

Pues para eso está la escuela del Valencia, para formar jugadores. La limpieza debería ser tan exhaustiva, que no debería quedar en el vestuario nadie que pudiera recordar cual era la alineación del último doblete del Valencia.

Este año podríamos pedir que el Valencia bajara a segunda.

Ello provocaría la salida de más de un mastodonte. Facilitaría la limpieza y el relevo generacional. La afición podría disfrutar de nuevo del futbol y el nuevo entrenador no se vería desquiciado por los caprichos de esos niñatos ricos.

doblete11 El Valencia tardaría unos años en poder llegar a ganar algo de nuevo, pero la afición ganaría en gusto por acudir al estadio (ayer casi vacío). Los jugadores creerían en su entrenador, porque ellos no estarían contaminados por las preferencias de ninguna vaca sagrada y el salario de la plantilla sería extremadamente bajo.

Y si, hay equipos con esa filosofía, por el ejemplo el Ajax, equipos que ganan pocos títulos, pero que juegan de maravilla y hacen disfrutar a la afición.

Hoy de nuevo la culpa de que estemos eliminados es de otros.

Nunca de nuestros jugadores o del entrenador. Nunca del presidente y sus directivos. La foto de arriba dista mucho de volver a repetirse en muchos años.

La culpa aquí siempre fue del chachachá.

La educación de los hijos

Hay veces, en las que uno ve como un padre le regaña a su hijo por la calle, y pasa a su lado como evitando si quiera el oír lo que le está diciendo. Hoy os presento a un niño llamado Miguel, con el que la indiferencia no os funcionaría.

Yo no se donde escuchó el niño esa sarta de tacos malsonantes, y no me puedo creer que lo haya escuchado por ahí. Un niño tan pequeño no ha visto tanto mundo como para aprender esos palabros. Más bien creo que el problema está en casa, o en la de alguno de sus familiares.

El niño insultador

A veces es muy difícil educar a nuestros hijos, más cuando al ver como lo hacen otros, apartamos la mirada creyendo que así preservamos su intimidad.

Educar es algo que tenemos que aprender a hacer antes de decidir tener nuestros propios hijos.

No podemos creer que en la escuela les darán lo único que nosotros podemos ofrecerles. Debemos interesarnos por como educan a sus hijos los demás para aprender a hacerlo con eficacia y de la forma más suave, contundente y efectiva.

Lo siento, pero este niño en una guardería es un peligro inmenso para la educación del resto. Y eso es algo que entre todos tenemos que remediar. ¿Como?

Aprendiendo que los educadores somos nosotros, nadie más.