El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos diarios: 02/09/2009

Mañana volveré a la rutina

Desde hace unos meses, la rutina que sigo todos los días es la de la búsqueda de trabajo. Es extraño como uno puede llegar a acostumbrarse a eso de no hacer nada. Al principio parece que el mundo se acaba, pero con el pasar de las semanas, esa sensación va desapareciendo hasta convertirse en eso, una simple rutina.

Lo malo es cuando comienzas a encontrarte esto al lado de los timbres de las empresas. Una desoladora bienvenida, dedicada especialmente a quienes como yo, buscan una salida honrosa a su delicada situación.

abstenerse curriculums

Uno ya no busca trabajo de camionero, esa estúpida pretensión ya se esfumó hace algún tiempo. Uno ya solo espera que lo contraten para lo que sea. No pide mucho y además tampoco espera mucho. Pero cuando te encuentras con este tipo de carteles, las ganas de seguir con esa rutina se transforman en rabia y desesperación.

Más cuando llegas a una empresa y ésta está llena de extranjeros que cobran la mitad de lo que en otros tiempos cobrarían otros del terreno. Esos a los que sus jefes explotan de mala manera, pero que tampoco tienen perdón, ya que por trabajar así están asegurándose un empleo.

Da igual que busques trabajo como camionero, hay miles de tíos que cobran mil euros para llevar un camión y hacer las horas que hagan falta (ninguno del terreno, evidentemente), peón de obra, barrendero, basurero, mozo de almacén, trabajador de empresas de metalurgia…todos los puestos que no necesitan capacitación están cubiertos por gente que ni es del terreno, ni cobra lo que debiera. Y eso hace mucho mal a los demás, a los que como yo intentan buscar un trabajo digno, o al menos un trabajo.

Puede que esta entrada sea tomada como un canto a la xenofobia, y aunque no es esa mi intención, la escribo para que otros, que aún creen que cuando se caza un cayuco en plena mar hay que traerlo aquí para sanar y alimentar a sus ocupantes, sepan que al salir estos de los centros de retención, se convertirán en otros competidores de otra gente, que como yo, intenta ya buscar un empleo mediocre.

Ya no estoy a favor de los inmigrantes.

No estoy a favor de que les den más papeles, a ninguno. Quiero que mi gobierno expulse a todos los que no tengan papeles, y a los que los tengan pero se hayan quedado en el paro, quiero que los deporte a su país y que cobren allí el paro.

Quiero que por una puta vez, el gobierno me brinde a mi las mismas posibilidades que le brinda a un tipo que se dice llamar marginado. Quiero vivienda digna sin pagar un duro. Quiero luz, agua y un BMW esperando en la puerta. Quiero que me den alimentos y ropa, sin que por ello tenga que hacer nada. Quiero que me dejen exento de impuestos cuando abra mi negocio durante un periodo de entre dos y cuatro años.

Quiero, a fin de cuentas, los mismos privilegios de los que han disfrutado gitanos, Magrebíes, Marroquíes…y tantas otras nacionalidades que han chupado del bote durante estos años.

Y otra cosa, quiero a esos de callejeros aquí, conviviendo conmigo.

Quiero que vean que puede que aquí tengamos una vivienda con un techo completo, pero quiero que vean también cuantos recibos tengo guardados de la hipoteca. Quiero que vean todos los recibos de la luz, del agua, todos esos que están pagados y al día.

Quiero que cuando hagan uno de esos programas de apología en defensa de los que nunca pagan nada y viven entre basura, enseñen cuantos recibos tienen pagados de cualquier cosa. Quiero que dejen de tomarnos por gilipollas mentales, y miren de verdad a aquellos que dicen defender, a esos que roban la luz para no pagarla, a los que venden las ventanas de sus casas a la chatarra. A esos que cuando todo el mundo tenía trabajo, ya vivían así, a los que se aprovechan de su precaria calidad de vida, para seguir viviendo del cuento y no dar golpe.

Hasta los huevos estoy ya de tanta demagogia.

Porque uno ya se cansa de ver como ha trabajado para muchos y comprobar que ahora nadie lo hace para él. Porque sobra mucha gente aquí que no tiene papeles, pero que por estar así tiene trabajo. Y a otros que lo pagamos todo y no debemos ni un duro a nadie, se nos trata como escoria a la que ya ni si quiera dejan llamar al timbre para preguntar por un trabajo de mierda.

Y me da igual que ya me llamen racista, lo soy.

Actualización:

Porque puede que si para todos es blanco y yo lo veo negro, el equivocado sea yo. Si me quieren llamar racista que lo hagan, pero no me pidan que rectifique ni una sola linea de esta entrada.

Sabe Dios que nunca he sido racista, salvo con la gente que no merecía que la ayudaran. Pero no me puedo callar cuando a mi se me niegan las ayudas que se les dan a otros solo por ser inmigrantes. Imposible.