El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos diarios: 04/17/2008

No soy machista

Parece que tras la entrada en la que criticaba el nuevo gobierno de Rodriguez Zapatero, a uno se le ha quedado al etiqueta de machista retrógrado y ya nada ni nadie podrá eliminarla de mi impoluta presencia.

Si hay algo que los políticos saben hacer muy bien, es canalizar los diagnósticos de sus actos hacia posiciones que les sean favorables. Y poner a una mujer en un Ministerio, mientras bajomano se crea otro dedicado a la igualdad, es una jugada a lo Kasparov en la que uno se asegura que cualquier crítica, dirigida hacia cualquiera de estos dos Ministerios, será tomada inmediatamente por el camino de la demagogia y calificada de machista. Sirva mi persona de ejemplo claro.

Cabe resaltar que mi crítica hacia el nombramiento de la Señora Chacón, no está vinculado a ese estado de buenaesperanza que disfruta ni al sexo al que pertenece, si no a la historia que trae consigo esta Ministra. Y es que fue ella y no otra, quien aseguró que su hijo vería instaurada la república en España. Y fue ella y no otra quien, con un hilo de voz cual palo metido por donde nunca asoma el Sol, profirió esos Vivas al Rey y a España. Unos vivas a un Rey que no reconoce y a una España en la que no cree.

Tampoco imagino para qué sirve un ministerio de igualdad. No se que competencias tendrá y ni si quiera se si las podrá asegurar. Recordemos que estamos en un país metido en una vorágine autodestructiva generada por la segmentación en CCAA que blindan ríos que no nacen en su territorio, que no permiten que otras CCAA les ayuden en tareas de extinción de incendios o que provocan diferencias abismales en la atención a los pacientes en sus Hospitales. Y podría seguir, pero paso.

Mi oposición a la discriminación positiva es lo que creo que desencadenó que se pensara que soy machista. Pues no, no lo soy. En mi casa manda la mujer, en las obras por las que voy mandan también aparejadoras…y cuando voy a casa de mis padres sigue mandando una mujer, mi madre.

Y no piensen que mi mujer es alguien que cree que manda. Está acabando una licenciatura de Química y por tanto es inteligente, capaz, instruida y hecha a si misma. Decide qué es lo que más le conviene en cada momento y no pide permisos para nada. Debatimos las cosas que debemos debatir y que nos conciernen a los dos y en lo estrictamente laboral, ella y solo ella, es quien decide qué le conviene y qué no.

Me opongo a la discriminación positiva porque no creo que las cuotas sean efectivas. Creo que debe ser Ministro quien lo merezca y no mirar debajo de la ropa interior para saber si cabe o no en un Gobierno. Detesto la demagogia que algunos pregonan al grito de Machista quien se oponga a una ministra solo por ser mujer, mientras el tiempo demuestra que solo fue colocada allí para copar un cupo autoimpuesto por políticos, que en vez de solucionar los problemas de la gente se los crean.

Creo firmemente en que deben ser elegido los capaces. Y si nuestros políticos fuesen honestos no harían falta ni cupos ni memeces.

No soy machista

Parece que tras la entrada en la que criticaba el nuevo gobierno de Rodriguez Zapatero, a uno se le ha quedado al etiqueta de machista retrógrado y ya nada ni nadie podrá eliminarla de mi impoluta presencia.

Si hay algo que los políticos saben hacer muy bien, es canalizar los diagnósticos de sus actos hacia posiciones que les sean favorables. Y poner a una mujer en un Ministerio, mientras bajomano se crea otro dedicado a la igualdad, es una jugada a lo Kasparov en la que uno se asegura que cualquier crítica, dirigida hacia cualquiera de estos dos Ministerios, será tomada inmediatamente por el camino de la demagogia y calificada de machista. Sirva mi persona de ejemplo claro.

Cabe resaltar que mi crítica hacia el nombramiento de la Señora Chacón, no está vinculado a ese estado de buenaesperanza que disfruta ni al sexo al que pertenece, si no a la historia que trae consigo esta Ministra. Y es que fue ella y no otra, quien aseguró que su hijo vería instaurada la república en España. Y fue ella y no otra quien, con un hilo de voz cual palo metido por donde nunca asoma el Sol, profirió esos Vivas al Rey y a España. Unos vivas a un Rey que no reconoce y a una España en la que no cree.

Tampoco imagino para qué sirve un ministerio de igualdad. No se que competencias tendrá y ni si quiera se si las podrá asegurar. Recordemos que estamos en un país metido en una vorágine autodestructiva generada por la segmentación en CCAA que blindan ríos que no nacen en su territorio, que no permiten que otras CCAA les ayuden en tareas de extinción de incendios o que provocan diferencias abismales en la atención a los pacientes en sus Hospitales. Y podría seguir, pero paso.

Mi oposición a la discriminación positiva es lo que creo que desencadenó que se pensara que soy machista. Pues no, no lo soy. En mi casa manda la mujer, en las obras por las que voy mandan también aparejadoras…y cuando voy a casa de mis padres sigue mandando una mujer, mi madre.

Y no piensen que mi mujer es alguien que cree que manda. Está acabando una licenciatura de Química y por tanto es inteligente, capaz, instruida y hecha a si misma. Decide qué es lo que más le conviene en cada momento y no pide permisos para nada. Debatimos las cosas que debemos debatir y que nos conciernen a los dos y en lo estrictamente laboral, ella y solo ella, es quien decide qué le conviene y qué no.

Me opongo a la discriminación positiva porque no creo que las cuotas sean efectivas. Creo que debe ser Ministro quien lo merezca y no mirar debajo de la ropa interior para saber si cabe o no en un Gobierno. Detesto la demagogia que algunos pregonan al grito de Machista quien se oponga a una ministra solo por ser mujer, mientras el tiempo demuestra que solo fue colocada allí para copar un cupo autoimpuesto por políticos, que en vez de solucionar los problemas de la gente se los crean.

Creo firmemente en que deben ser elegido los capaces. Y si nuestros políticos fuesen honestos no harían falta ni cupos ni memeces.

Campeones de la Copa del Rey

Campeones de la Copa del Rey