El Mosquitero

Un bloguer-camionero. Sin más…

Archivos diarios: 04/02/2008

Risto Mejide…o como ser un juntalineas de pacotilla

Yo no veo OT. Incluso podría decir que no lo he visto nunca. Ni si quiera cuando el de los rulos y la que fue a Eurovisión como si se fuera a una discoteca, alumbraron a la muchedumbre despertando su ojo musical. Me parece que es un programa que elimina de la carrera musical a muchos otros artistas que sí se trabajan su llegada al gran público y los hunde en el desconocimiento generalizado, abocándolos a ganarse los cuartos como orquestas de feria en nuestros queridos pueblos de España.

No soy partidario de ninguno de esos programas de televisión, que desde la llegada de Gran Hermano, nos han invadido y basurizado las horas de descanso frente a la caja tonta.

Eso si, una cosa es tragar con que estos programas existan y otra muy diferente aguantar a un tipo que veja y deshumaniza la función del crítico. Un tipo que hace que la mitad de las personas (parece mentira, pero hay que recordarlo, son personas) salgan a lágrima viva de un casting que podía significar dar un paso de gigante en su carrera artística y que se despanzurran contra el lodo que este personaje soez y malhablado ha esparcido bajo sus pies.

Hay muchas formas de decirle a alguien que no tiene talento. Una muy sencilla es decirle un simple; “No eres lo que buscamos”. Pero este abrazafarolas, que se dedica a dejarse ver por las colas del casting insultando y dejando en ridículo a los que pacientemente y sin saberlo le están ofreciendo un tablao perfecto para que ponga en marcha su particular espectáculo, no se conforma con ello y prefiere someter a escarnio público a los aspirantes a base de jilipolleces tales como “A mi no me pagan lo suficiente como para aguantarte”.

Malo es que este juntalineas de pacotilla se haga de oro a base de destruir la confianza en si mismos de los participantes, pero son mil veces peores aquellos que frente a tales agravios lo aplauden y hacen de él un modelo a seguir.

Señores, a ver si despertamos del letargo en el que estamos sumidos y nos damos cuenta de que el Dr. House no es una persona de verdad, si no un personaje de ficción y ningún doctor de la vida real se parece lo más mínimo a este (demos gracias).

Así que si el Dr. House es un personaje de ficción y aplicamos la básica regla de tres que debe regir nuestras vidas, deberemos convenir en que este Risto es un personaje a lo “Nen” creado únicamente para dar al público sangre en la que revolcarse.

Pues no, yo no me revuelco en las lágrimas de nadie… ¿lo haces tú?

Risto Mejide…o como ser un juntalineas de pacotilla

Yo no veo OT. Incluso podría decir que no lo he visto nunca. Ni si quiera cuando el de los rulos y la que fue a Eurovisión como si se fuera a una discoteca, alumbraron a la muchedumbre despertando su ojo musical. Me parece que es un programa que elimina de la carrera musical a muchos otros artistas que sí se trabajan su llegada al gran público y los hunde en el desconocimiento generalizado, abocándolos a ganarse los cuartos como orquestas de feria en nuestros queridos pueblos de España.

No soy partidario de ninguno de esos programas de televisión, que desde la llegada de Gran Hermano, nos han invadido y basurizado las horas de descanso frente a la caja tonta.

Eso si, una cosa es tragar con que estos programas existan y otra muy diferente aguantar a un tipo que veja y deshumaniza la función del crítico. Un tipo que hace que la mitad de las personas (parece mentira, pero hay que recordarlo, son personas) salgan a lágrima viva de un casting que podía significar dar un paso de gigante en su carrera artística y que se despanzurran contra el lodo que este personaje soez y malhablado ha esparcido bajo sus pies.

Hay muchas formas de decirle a alguien que no tiene talento. Una muy sencilla es decirle un simple; “No eres lo que buscamos”. Pero este abrazafarolas, que se dedica a dejarse ver por las colas del casting insultando y dejando en ridículo a los que pacientemente y sin saberlo le están ofreciendo un tablao perfecto para que ponga en marcha su particular espectáculo, no se conforma con ello y prefiere someter a escarnio público a los aspirantes a base de jilipolleces tales como “A mi no me pagan lo suficiente como para aguantarte”.

Malo es que este juntalineas de pacotilla se haga de oro a base de destruir la confianza en si mismos de los participantes, pero son mil veces peores aquellos que frente a tales agravios lo aplauden y hacen de él un modelo a seguir.

Señores, a ver si despertamos del letargo en el que estamos sumidos y nos damos cuenta de que el Dr. House no es una persona de verdad, si no un personaje de ficción y ningún doctor de la vida real se parece lo más mínimo a este (demos gracias).

Así que si el Dr. House es un personaje de ficción y aplicamos la básica regla de tres que debe regir nuestras vidas, deberemos convenir en que este Risto es un personaje a lo “Nen” creado únicamente para dar al público sangre en la que revolcarse.

Pues no, yo no me revuelco en las lágrimas de nadie… ¿lo haces tú?