pleno_congreso_diputados Yo no se ustedes, pero las cifras que nos dan los políticos sobre sus bienes e inmuebles no me parecen creíbles en absoluto. Y no es que no me fie de los Socialistas, es que tampoco me creo las que nos puedan ofrecer ni los populares, ni los nacionalistas, ni los que más a la izquierda que la propia izquierda se puedan situar en el Congreso de los Diputados.

Además, parece que han buscado el momento justo para hacerlo, en pleno vendaval Gürtel y cataclismo Pepero. Sí, ya lo se, lo han presentado justo al límite de tiempo que la ley les permite, pero no me dirán que no es coincidencia…si es que esa palabra existe en el mundillo de la política.

El valor catastral de los bienes e inmuebles de nuestro presidente Zapatero ascienda a los míseros 37.258,67 euros.

Con ese dinero, lo máximo que te puedes comprar en mi pueblo es un garaje. No me lo creo. A parte de esto, el presi tiene 171.947,46 euros en otros bienes. Y a eso habría que sumarle lo que sus posibles testaferros pudieran tener en sus cuentas corrientes.

Testaferro, qué palabra tan bonita y que pena que la hayamos olvidado tan pronto.

Los testaferros, por si no lo recordáis, son aquellas personas que prestan su nombre, en contratos o negocios, para que los verdaderos titulares de los mismos queden exentos de responsabilidad y sus nombres desaparezcan de titularidad alguna que les pueda perjudicar en un posible futuro político o fiscal, quedando así su única tarea en recoger beneficios y parecer más pobre de lo que realmente se es.

Carecería de interés esto de los testaferros, si no fuera porque el presi y sus ministros, al igual que cualquier político del tres al cuarto que nos desgobierna, no se dedicaran a sacar pecho a golpe de ¡somos pobres! cuando la realidad es que todos sus bienes estás bajo llave y a buen recaudo de sus testaferros.

Recuerdo la época en la que se pusieron de moda los testaferros…¿no lo recuerdan ustedes? Si hombre si…cuando el PSOE se olvidó de aquello del obrero y se lio a mangonear por todos lados mientras dejaba despachos a hermanísimos, liquidaba empresas y enriquecía a sus allegados.

Si, ahora habría que hacer públicas las cuentas de los familiares. Y después las de los amigos. Y más tarde las de todos los que se hubieran cruzado alguna vez en la calle con ellos. Y así llegar hasta las amistades de la infancia y también hacer públicas sus cuentas. Como se hace con los Gürtel, hasta encontrar un filón del que tirar con ansia.

Y es que ya les digo yo que esas cuentas son falsas.

Sin haber tenido en la vida testaferro, siendo como soy un simple chofer que está a punto de salir de viaje a Barcelona, sabiendo que a mentiras, a estos políticos del tres al cuarto, no los gana nadie.

Sí, ahora que investiguen a los testaferros.