¿Recuerdan señores aquella mítica frase de “¡¡¡No se pregunten qué puede hacer su país por ustedes, pregúntense qué pueden hacer por él!!!”?
Pues en ella pensaba cuando al finalizar la entrada de presentación de la iniciativa Escribe Tu Relato, he releído aquellos lejanos textos que pretendían ser profundos y dignos del mejor de los escritores, y que extrañamente subsisten como pueden en el segundo blog más antiguo que obra sobre mi poder, La Historia que Será.
Y digo que extrañamente subsisten, porque aquel fatídico día del arranque de furia, que desembocó en la desaparición de todas las entradas de mi primer blog, este pasó inadvertido para la susodicha ya que hacía un par de días que había pasado a un nivel privado. Sí, decidí que nadie lo pudiera ver y así fue, nadie, ni si quiera yo, me he dado una sola vuelta por allí…hasta hoy.
La lectura de estos textos, que con tanto cariño escribí, han provocado mi sonrojamiento por ver en ellos una forma de escribir bastante arcaica, que en muchos casos no respetó ni a la academia de la lengua, ni a los ojos que osaron leer semejantes líneas.
No es que me avergüence de aquellas historias cortas sobre las que se basa la iniciativa a la que acabo de dar vida, pero he creído que era mi deber anunciar que aquellos relatos volvían a estar abiertos a las miradas indiscretas que creyeran que merecían un momento de observación.
Al releer esos textos, he visto claramente cual ha sido mi evolución gracias a los blogs. He visto una forma de expresar las cosas bastante limitada, síntoma inequívoco de falta de experiencia a la hora de enfrentarse a un futuro texto, y una mejorada ilusión por expresar lo que uno piensa más limpia, segura y mejor estructurada que la anterior.
Al abrir de nuevo el antiguo blog, lo que quiero que entendáis es que a partir de ahora, volveré a aquel lugar de recogimiento que en muchas ocasiones me sirvió para dejar salir profundos sentimientos de culpa o incluso encendidas declaraciones de amor. Lo abro no solo para que lo podáis leer, si no para volver a tener una vía en la que volver a escribir aquella historia que se me rebele a través de un susurro de mi inconsciente.
No sabía si hacerlo público o no, pero he creído, tras descubrir la abismal diferencia existente la hora de escribir entre aquel lejano Toni1004 y el que ahora escribe este texto, que sería una excelente vía para comprobar cuanto puede hacer por uno un simple blog, cuanto puede enseñarte y hasta qué punto te puedes volver quisquilloso con la redacción de un texto.
Para vosotros será otra cosa, una forma de ver crecer a este blogguer que tantos bandazos da últimamente por la blogocosa y una forma de conocer al que para algunos es simplemente un tipo que despotrica de todo lo que los demás expresan y que habla con demasiada suficiencia a veces, creando polémica donde en teoría no la hay y que cuando se mete en política suele estar bastante alejado de las posiciones de casi todos. Un bloguer, eso sí, con personalidad propia.
Y aquí va mi pregunta…¿Qué ha hecho por ti tu blog?
Junio 26, 2008 at 10:08 pm
yo creo que ya escribo un poco mejor dentro de lo mal que lo hago y sobre todo los amigos que conoci gracias al blog
Junio 26, 2008 at 10:52 pm
jejeje…Pitufina a mi me pasa lo mismo.
Junio 27, 2008 at 9:52 am
Estoy en la misma linea. Gracias a mi blog he conocido a mucha gente, gente como vosotros que cada día entráis en mi blog y me dejáis comentarios
Junio 28, 2008 at 9:39 am
Sobre todo conocer gente. Conocer gente y sus opiniones. Plantearme muchas preguntas, sobre cosas que creía tener la respuesta correcta, pero de las que ahora tengo otra visión. Lo de mejorar la escritura… estamos en ello, pero falta tanto por aprender…
Junio 30, 2008 at 2:53 pm
echo por=hecho por
Estos valencianos….
;D
Junio 30, 2008 at 3:52 pm
Vale Macelino…al final será que ya ni sabemos escribir…jejeje