Esa es la pregunta que me ronda la cabeza desde el minuto dos de aquel fatídico día.

Recuerdo esos cambios de plantillas. También esas modificaciones del HTML en las que podía poner chorradas en el blog. Me vienen a la cabeza esos cambios en las imágenes del blog y la posible personalización de cualquier imagen que viniera con la plantilla. También me llega algún recuerdo de la época Zoomblog, en la que podía incluso modificar la sección de los comentarios incorporando cualquier cosa que me hiciera falta. Echo de menos, en definitiva, el poder experimentar sin tener que dejarme los cuartos.

Mi primer golpe contra el muro que supone creerse que WordPress es mejor, vino cuando para modificar la plantilla a mi gusto me dijeron que tenía que pagar. Yo creía que esto era igual que las dos plataformas anteriores…pero de eso nada. Aquí solo personaliza la plantilla el capitalista, el pobre se conforma con lo que le dan y va que chuta.

Entonces intenté poner algunas cosillas en los widgets que WordPress te ofrece por defecto para que personalices tu blog, y me encontré con algo que no me pasaba desde mis tiempos de los Spaces…WordPress no reconocía el idioma con el que le hablaba (useasé, que no aceptaba los códigos).

Decidí entonces volverme a Blogger, pero el cambio a WordPress era muy reciente y todos los lectores acabarían hasta los mismísimos de mi, así que opté por quedarme.

Es cierto que mas o menos me gusta WordPress. Me gusta la sencillez de sus plantillas y las  limitaciones que ofrece evitan en lo posible que recargue el blog en demasía. Eso me asegura una cosa, no meto mucha basura en el blog. El problema, pues que no puedo hacer algunas modificaciones que creo que son necesarias:

  • Permitir que la gente se pueda suscribir a los comentarios de una entrada.
  • Modificar la plantilla a tu gusto (algo creo que sumamente necesario en una plataforma de blogs)

¿Solo dos cosas?

Bueno, son las que en este momento se me ocurren y las únicas que creo me son necesarias. Lo de la publicidad me la suda, puesto que como ya sabéis no soy pro-publicidad. Lo de los plugins también, porque creo en la sencillez de las plantillas y en la no sobrecarga de las mismas.

Hace un tiempo se me preguntó si estaba contento con el cambio. La media verdad es que respondí que si, la otra media es que me callé que echaba de menos todas esas cosas. Con el paso del tiempo me he dado cuenta de que WordPress se queda corto en el tema personalización, pero entonces me he dicho que lo mejor sería aguantar y apechugar con el cambio, y en eso estoy en estos momentos.

¿Que si volveré de nuevo a Blogger?

No lo creo, Blogger y WordPress me ofrecen las mismas posibilidades para bloguear:

  • Los dos me ofrecen un espacio en la blogosfera sin pagar.
  • Los dos permiten poner imágenes y vídeos.
  • Los dos tiene un editor de texto que ya no utilizo por haberme pasado al Windows Live Writter.
  • Los dos permiten comentarios y trackbakcs
  • Los dos dan casi lo mismo para una misma cosa, escribir, aunque unos te dejan adornarlo y otros te obligan a comulgar con ruedas de molino.

¿Y porqué esta entrada?

Pues porque estaba leyendo mis feeds y he visto esta entrada sobre la seriedad y los falsos dilemas de Vagabundia y me he dicho…cuanta razón tiene…juasjuajsuas