Durante mucho tiempo me he preguntado qué tenían algunos blogs que mantenían una legión de seguidores/comentadores tras de ellos y que al momento de ser actualizados eran capaces de contar ya con sus comentarios de rigor. Hoy esto mismo se lo pregunta Milagros (Chica SEO), respondiéndose a sí misma con algunas de las razones que cree que son las que más se pueden acercar a la verdad. Hay que decir que el escribir esta entrada me jode una que tengo en el borrador desde hace ya por lo menos cinco meses…jejeje

Yo también me lo pregunté muchas veces. Veía blogs que con solo poner una fotografía, un vídeo o una chorrada, eran capaces de aglutinar decenas de comentarios que podían ir, desde lo estrictamente relacionado con el tema de la entrada, hasta las más claros offtopic (seguidos amablemente por el autor del blog) que tocaban temas que ni por asomo tenían que ver con la entrada en cuestión.

Hoy, leyendo la entrada de Milagros, me ha venido (cual Espíritu Santo), la contestación a mis dudas. No es que haya descubierto América…pero casi.

Hay que decir que creo que hay dos tipos de comentarios:

  • Los esporádicos
  • Los no esporádicos y si habituales

Los esporádicos se producen en las entradas en las que el autor no ha trabajado mucho. Por ejemplo, una en la que un vídeo es el protagonista, en la que lo es una fotografía, un recorte de prensa

Son entradas que no dicen mucho del autor y que solo merecen un simple comentario de aprovación o saludo. No por nada, si no porque no hay mucho más que decir. Se suele deducir muy facilmente si una entrada ha sido de esas o no, atendiendo solo a la cantidad de palabras escritas por el comentador. A menos palabras más impersonal la entrada.

Los nos esporádicos y sí habituales son más difíciles de conseguir. Son aquellos que aparecen en temas relacionados con la vida personal, divagaciones bien estructuradas y demás entradas que pretendan  tocar temas de actualidad desde una perspectiva enteramente blogueril, sin pretender pasar por el típico periodista frustado que todos creemos tener en nuestro interior.

En este tipo de entradas es donde se ve verdaderamente al bloguer que hay detrás del teclado y en las que el comentador habitual tiene la posibilidad de hacer valer su opinión (aceptando o disintiendo) de lo dicho por el autor. Son estos comentadores bastante difíciles de conseguir, puesto que los bloguers suelen tener miedo a disentir de los autores o de los bloguers a los que siguen por miedo a perder o un lector o un amigo.

El camino hasta llegar a la confianza plena entre lector y autor es largo, puesto que requiere que durante un periodo de tiempo, se den los acontecimientos necesarios para que el desacuerdo sobre cualquier tema se haga patente sin que este distanciamiento sea intencionado, y así contemplar unos y otros la reacción del contrario.

¿Y como consigo que el lector sepa que no me enfadaré si opina lo contrario?

Creo que el secreto está en conseguir disentir de lo dicho por unos y otros sin llegar al enfado. No llegar nunca a tomarse una opinión como un ataque personal y saber recular ante una opinión que con el tiempo puedas ver que estaba totalmente errada.

Un blog en donde el comentador puede tener exactamente el mismo nivel de protagonismo que el autor, es un blog extremadamente socializador. Un blog abierto a diferentes opiniones, que hacen de los comentarios una fuente inagotable de ideas y conversaciones que alimentarán al blog de por vida.

Saber llevar a la espalda una opinión contraria a la tuya en tu propio blog, es a lo que deberíamos aspirar todos los bloguers.