Hace ya un tiempo que miro los feeds de mi lector y me sorprendo ante la multiactualización que sufren algunos. No es que me sorprenda sin más, es que simplemente cada vez se me hace más difícil seguir su ritmo.

Ya se que no soy un modelo a seguir, que muchas veces mis opiniones son equivocadas, que están faltas de argumento válido para muchos, que lo que yo diga no te interesa…pero no puedo hacer otra cosa que escribir lo que pienso para dar sentido a este blog.

Directamente y a bocajarro he de decirte, querido lector, que esos blogs no me gustan. Me pierdo muchas cosas entre visita y visita. No consigo mantener el ritmo que sus autores me imponen. Es más, no me gustan las obligaciones, mi propio blog no me las impone, y un ritmo alto de actualizaciones me obliga a una mayor atención al mismo.

Soy de esos bloguers que prefieren escribir primero su entrada, para después perderse unos minutos en leer a los otros. Unos minutos que son escasos y que topan muchas veces con blogs que se actualizan más de tres y cuatro veces diarias. Blogs por tanto, que exigen muchos minutos de una minuciosa lectura para comprender lo expuesto en ellas y que exprimen mucho del poco tiempo del que dispongo. Blogs que tras más de una actualización masiva, pasan a formar parte del club del “marcar como leído“.

Y es que últimamente esa es la acción que más veces repito en mi lector de feeds. No me importa sin son buenos blogs o malos. Si son amigos o desconocidos. Si los sigo hace mucho o poco. Me da igual. Cuando un blog actualiza tan seguido me queda claro que todo lo escrito en él es paja. No hay grano, es solo relleno para aparecer en la blogosfera.

Ya se que tú te estás sintiendo aludido, pero no debes. No solo lo hago contigo, si en algo te ayuda a entenderlo, lo hago con todos. Creo que el próximo paso será eliminar de mis feeds a aquellos que se supractualicen. Aquellos que me impongan un estress en sus actualizaciones, los que escriban solo paja, aquellos que hablen de lo que hablen los otros solo para aparecer en las palabras clave de los buscadores.

Y es que de esos hay muchos. Ya con lo del pagerank, con lo de wordpress o con el juego del que habló el A-List de turno y que generó un eco exagerado para hablar de una chorrada, solo porque aquel decidió decir “mu” sobre el susodicho.

No me gustan los bloguers que escriben sobre cualquier cosa, solo para cumplir con el cupo que él mismo se ha autoimpuesto. Solo para hacer las delicias del Dios Google. No me gustan los que se convierten en simple ruido de la blogosfera. Ni los que se creen importantes por hablar de aquello que otros han hablado antes. Ni los que no te cuentan nada de ellos, ni los que hacen impersonal la herramienta más personal que nunca se inventó en internet.

Tampoco los que viven detrás de un apodo, tras el que esconden sus vergüenzas. Ni los que se creen superiores por haber aumentado su número de suscritos al feed. Ni los que dan más importancia a la apariencia sobre el contenido. Ni los que creen que el mundo entero vive en su blog.

No me gustan aquellos bloguers que creen que su blog es de obligada lectura para alguien. Ni los que piensan que aquello que digan será la biblia en verso para nadie. No soy de los que crean que hay que estar de acuerdo conmigo siempre y creo que he demostrado sobremanera que lo dicho por mi puede ser rebatido con total tranquilidad sin que esto suponga ninguna rencilla entre el opinador y el que esto suscribe.

Simplemente me gustan las cosas sencillas. Y que mejor que un blog que actualiza solo una vez al día, para facilitar a sus lectores la lectura y la posible conversación entre los mismos en la entrada en cuestión.

Puede que pienses diferende a mi, pero espero al menos que esta entrada no te haya molestado, ya que solo ha sido un acto de sinceramiento con mis lectores, que ha acabado en una entrada protesta. Solo ha sido eso.

Y por supuesto, mi opinión será tan válida como la tuya, ni más ni menos.